LAS VENTAS POST COVID-19



Cuando hablamos del término ventas, hacemos referencia al conjunto de actividades interrelacionadas en virtud de brindar un producto dirigido a un cliente particular o a una organización, obteniendo a cambio, una contraprestación económica; empero debemos considerar que su práctica ha ido evolucionando con el transcurrir del tiempo y más frente al entorno cambiante de la sociedad actual; las raíces de las ventas, se remontan a la pre-historia, cuando el hombre practicaba el denominado “trueque” como una forma comercial sencilla, intercambiando los bienes excedentes por algunos productos que no poseía, en cierto punto de la historia, con la aparición de monedas y billetes, era necesario contar con personal más especializado que actuaba como mediador en una transacción comercial, recibiendo una comisión por el servicio prestado, en este sentido, durante la revolución industrial, comenzaron los primeros comercios ambulantes y la idea creciente de vender productos novedosos, es cerca del año 1990, que se comenzaba a establecer conceptos como la fidelización de clientes y finalmente, con la llamada era de la información, el cliente comenzó a ser el centro de atención de los agentes comerciales, buscando satisfacer las necesidades existentes con creatividad e ingenio.

Resulta sugestivo el estudio realizado por León (2013), debido a que explora algunas características de la venta tradicional y resalta su importancia dentro de la cadena de valor empresarial, además remarca que las ventas son necesarias para la subsistencia de la organización, encontrándose encaminadas a lograr el éxito en el entorno de la industria, es importante indicar que su investigación, tiene su punto de partida en base la realidad latinoamericana, sin embargo la teoría que defiende, es aplicable de manera general en cualquier empresa independientemente si brinda bienes o servicios específicos; bajo esta premisa, resultaría necesario que los conceptos expresados de manera general, puedan pasar por un proceso de tropicalización para que se adecuen con la práctica empresarial propia del país de destino, no es novedad que el emprendimiento y la creatividad sean características muy marcadas a la hora de ofrecer un determinado producto y cerrar una venta, pero la conocida viveza criolla practicada en latinoamérica, hace que dudemos por momentos si la teoría estudiada en las escuelas de negocio y la práctica ejecutada por la fuerza de ventas pueden coexistir dentro del ADN empresarial y el contexto emprendedor de la región; es fundamental que el área directiva, pueda actuar de la mano con su equipo de ventas para lograr objetivos comunes que beneficien a la empresa, siendo coherentes con las estrategias de marketing establecidas y respetando las buenas prácticas en el proceso de venta para que podamos hablar de un éxito empresarial ético y respetuoso con el cliente (León, 2013).

No es extraño que algunas personas puedan tener un talento innato para vender sin contar con estudios superiores ni técnicos, mientras que algunos pese a tener grados académicos no conocen la práctica comercial tradicional, esto nos lleva a inferir que practicar la venta empírica, puede llevarnos a trazar un camino incierto hacia el citado éxito empresarial pero contar con estudios especializados, nos da la oportunidad de conocer los procesos y aplicar estrategias para llegar a ese sublime punto que todo empresario desea, existen divulgadores científicos como Jurgen Klaric (2012), que ha puesto en evidencia que las ventas tradicionales no son suficientes frente a clientes que tienen la información en la palma de su mano y que tienen necesidades mucho más complejas, a nivel subconsciente e inconsciente que no son satisfechas adecuadamente; en sus palabras, cuando se trata de cuál cerebro es el más importante en el proceso de decisión, es tan simple como esto: emoción mata a razón, reptil mata a los dos (Klaric, 2012).

Con base en los estudios de Ramón y Cajal (1899) en neurociencia, los aportes de Paul McLean (1960), con la teoría de los tres cerebros que es a base de la neurociencia moderna y el apoyo multidisciplinario de expertos en análisis del discurso, sociólogos, antropólogos y psicólogos, ha surgido una corriente llamada neuroventas, misma que busca elaborar mejores discursos para ofertar los productos, mediante el estudio de los diferentes estímulos que intervienen en el proceso de compra; hasta inicios del año 2020, la discusión sobre la venta tradicional (empírica y/o académica), las neuroventas y las característica del buen vendedor, han sido temas de ardua discusión entre la comunidad científica, prueba de esto son los incontables artículos encontrados dentro de los repositorios digitales que cuentan con buenos fundamentos históricos y académicos dentro de cada postura y/o corriente defendida.

Debido al surgimiento de la emergencia sanitaria, los hábitos de consumo han sido modificados visiblemente hasta cierto punto, el consumidor actual se encuentra inmerso dentro de un contexto atípico, caracterizado por la histeria colectiva, sin embargo a pesar de las condiciones adversas, la forma de comprar en términos racionales y emocionales son ligeramente diferentes (RNZ Leader Co, 2020); la pandemia causada por el coronavirus, ha detenido la economía mundial y sin duda, las transacciones comerciales han sufrido cambios muy significativos, intentar vender nuestros productos en este contexto, se ha convertido en una cuestión de supervivencia, la venta tradicional pierde fuerza frente a estos acontecimientos, sumado al hecho del distanciamiento social que no permite acercarnos al cliente para cerrar la venta como en antaño, el auge del comercio electrónico y la aplicación de neuroventas modernas conseguirán mayor realce durante y después de este cataclismo histórico mundial.

Finalmente, no se pone en duda que las ventas tradicionales hayan hecho aportes significativos tanto a nivel práctico como a nivel académico, pero la constante evolución empresarial, trajo como consecuencias que las ventas pasen a ser reconocidas como un arte, una habilidad y una profesión, ahora resulta necesario que nos adaptemos al consumidor post-COVID, conocer su estado emocional y espiritual para ofrecerle soluciones a sus nuevas necesidades, cambiando el paradigma de creer que solo debemos fidelizarlo a nivel racional (consiente), sino expandir nuestro campo de acción a un nivel subconsciente e inconsciente, de esta forma, podremos estar plenamente seguros que la necesidad que presenten, siempre será satisfecha y en consecuencia, podremos gozar de su preferencia por un largo tiempo, estableciendo un código simbólico que nos diferencie de nuestros competidores directos e indirectos.

 


Puede citar este artículo de la siguiente manera:

Rojas-Cala, R. (2020). El Futuro De Las Ventas Post COVID-19 [Online]. Disponible en https://renzoioshep.blogspot.com/2020/06/el-futuro-de-las-ventas-post-covid-19.html